Un test de sangre detecta la esclerosis múltiple precozmente

https://doi.org/10.1038/s41591-024-02938-3

Se trata de una firma de autoanticuerpos que científicos estadounidenses lograron encontrar mediante una prueba de laboratorio para diagnosticar la patología muchos años antes de su aparición clínica.

Científicos de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) han encontrado anticuerpos específicos en la sangre de pacientes años antes de que aparezcan síntomas de esclerosis múltiple.

Este grupo de anticuerpos estaba presente en un 10 % de las 250 personas que desarrollaron la enfermedad más tarde, que formaban parte de una muestra de más de 10 millones de militares de EE.UU.

Este hallazgo, publicado en Nature Medicine, ofrece una vía prometedora para la detección temprana y puede revolucionar el tratamiento de la enfermedad.

En aproximadamente el 10% de los casos de EM, el organismo comienza a producir anticuerpos distintivos contra sus propias proteínas mucho antes de que los síntomas se hagan evidentes.

Estos autoanticuerpos se unen tanto a células humanas como a patógenos comunes, potencialmente explicando los ataques inmunitarios en el cerebro y la médula espinal característicos de la EM.

Una enfermedad autoinmune

Según los especialistas la EM es una enfermedad autoinmune y la segunda causa de discapacidad en individuos jóvenes, cuyas causas no son del todo conocidas. Se reconoce una predisposición genética, sobre la cual inciden factores ambientales, entre los que destacan infecciones víricas como por ejemplo la producía por el virus de Epstein-Barr.

Este estudio intenta profundizar en los procesos implicados en los años anteriores al inicio de los síntomas en la EM. Utiliza la misma base de datos de pacientes del servicio militar estadounidense (10 millones) con la que se publicó otro trabajo en 2022 en la prestigiosa revista Science, que buscaba profundizar la relación entre el virus del Epstein-Barr (causante de la mononucleosis infecciosa) y la EM.

La investigación ha empleado la tecnología avanzada para analizar muestras de sangre de personas que posteriormente desarrollaron EM. Al emplear una técnica llamada secuenciación de inmunoprecipitación de fagos (PhIP-Seq), que detecta autoanticuerpos contra miles de proteínas humanas, identificaron una firma consistente en aquellos que desarrollaron la enfermedad.

El equipo examinó muestras de sangre recopiladas de personal militar años antes y después de su diagnóstico de EM. Sorprendentemente, encontraron una abundancia de autoanticuerpos en un subconjunto de individuos, indicando un posible indicador temprano de EM.

Un posterior análisis de muestras de sangre de pacientes en el estudio ORIGINS de UCSF confirmó la presencia de este patrón de autoanticuerpos, con una predictibilidad del 100% para el diagnóstico de EM. Este descubrimiento ofrece la promesa de un diagnóstico más preciso y oportuno, facilitando las discusiones sobre las opciones de tratamiento.

“Aunque muchas preguntas sobre la EM permanecen sin respuesta, este estudio representa un paso crítico en nuestra comprensión de la enfermedad”, comenta Stephen Hauser, director del Instituto Weill de Neurociencias de UCSF y autor principal del artículo.

Señalan los especialistas que existe un periodo presintomático o preclínico de esta enfermedad, de varios años de duración, durante el cual el paciente aún no tiene los síntomas típicos de la EM, pero sí otros síntomas más inespecíficos, prodrómicos, durante los cuales puede ya estar desarrollándose un proceso inflamatorio dentro del SNC. No obstante, son muy pocos los pacientes a los que se hace el diagnóstico de la enfermedad en estas fases.

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