Interés General
La desnutrición causa estragos en Argentina

Debido a la mala alimentación, en nuestro país actualmente el trece por ciento de los chicos tiene una estatura inferior a la normal y el veinte por ciento de los jóvenes debido a una dieta con mayoritaria presencia de farináceos, son obesos

En Argentina un 13 por ciento de los niños es más bajo de lo normal y un 20 por ciento de los jóvenes son obesos mientras que los países en desarrollo tienen un 30 por ciento de su población afectada por algún tipo de desnutrición, según advirtieron la Organización Mundial de la Salud y la Sociedad Latinoamericana de Nutrición.

"Una de las problemáticas más importantes que hoy debe afrontar la Argentina es la desnutrición que provoca la existencia de un 13 por ciento de chicos más petisos de lo normal, especialmente en las provincias más pobres o en villas miseria", señaló el presidente de la Sociedad Latinoamericana de Nutrición (SLAN), Alejandro O'Donnell.

El pediatra precisó que "los niños de la provincia de Jujuy, por ejemplo, son siete centímetros más bajos que sus pares de Capital Federal".

"Esto será un problema para la salud pública en los próximos 30 años debido a que estos chicos petisos, cuando sean mayores, van a ser gordos, y sufrirán diabetes e hipertensión", adelantó O'Donnell, quien es también director científico del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI), entidad argentina sin fines de lucro que está asociada a la OMS.

Respecto a las causas que provocan esta falta de crecimiento, el experto indicó que "estos chicos, en sus primeros tres años, padecieron falta de comida, o no fueron amamantados, o no contaron con algún micronutriente, como el hierro".

"Lamentablemente, cuando estos niños llegan al jardín de infantes o al comedor escolar ya perdieron su potencial de crecimiento, por lo tanto, ya no van a crecer más, sino que van a engordar más", expresó.

Así, para O'Donnell, la falta de hierro, con su consecuente menor desarrollo intelectual y mayor susceptibilidad a las infecciones; y la obesidad, que implica una propensión a la diabetes y la hipertensión, marcan a gran parte de la niñez argentina.

"En el Gran Buenos Aires, un 48 por ciento de los chicos de 8 a 24 meses de edad son anémicos, con deficiencia de hierro, pero este problema se resolvería en dos o tres años mediante la fortificación de los alimentos que distribuyen los programas materno infantiles", aseguró el especialista.

O'Donnell señaló que "en la provincia de Buenos Aires se comparó estatura con repitencia escolar, y se comprobó que los chicos bajos repiten hasta cinco veces más que los de estatura normal. Y esto se debe a la desnutrición y a la deficiente estimulación infantil", dijo.

En cuanto a la obesidad, "un 20 por ciento, o más, de los jóvenes de 14 a 20 años de todo el país son gordos", precisó el experto y afirmó que "es muy difícil curar a un obeso, la única estrategia es la prevención".

Sin embargo, "los chicos no tiene mucha posibilidad de hacer actividad física en algún lugar sin tener que pagar, y las madres no dejan salir a sus hijos a jugar a la calle por temor a la violencia actual".

Además, "hoy en día las madres tienen que trabajar y entonces suelen cocinar lo más barato, la comida "chatarra", que es lo que más engorda", comentó O'Donnell y agregó que "por eso, desnutrición a veces no es falta de comida, sino falta de redes solidarias que colaboren con esa ama de casa" y de conocimientos "para saber equilibrar una dieta adecuada".

"Uno suele asociar pobreza con delgadez pero las cosas están cambiando: si bien antes se decía que los gordos eran gente de buen poder adquisitivo, ahora es al revés, porque en los barrios periféricos gran parte de los adolescentes son gordos", a fuerza de papas fritas, pan y fideos, alertó el experto.

En otros países
A nivel mundial, el último informe de la OMS, denominado "Nutrición para la Salud y el Desarrollo 1999?, indica que "cerca del 30 por ciento de la humanidad -bebés, niños, adolescentes, adultos y ancianos- en los países en desarrollo sufren en estos momentos una o más de las múltiples formas de desnutrición".

"Las trágicas consecuencias de la malnutrición incluyen muerte, discapacidades, atraso en el crecimiento físico y mental y, como consecuencia, retraso en el desarrollo socioeconómico de estos países", afirma el informe internacional.

La OMS destaca que "alrededor del 49 por ciento de las 10 millones de muertes anuales de niños de menos de cinco años en los países en desarrollo, está asociado con la desnutrición".

Y menciona que "la deficiencia de yodo es la mayor causa prevenible de daño cerebral y de retraso mental a nivel mundial, en tanto que la deficiencia de vitamina A se mantiene como la mayor causa prevenible de ceguera infantil no congénita".

Al igual que lo que señaló O'Donnell en referencia a Argentina, la OMS resalta que "especialmente en los países industrializados y en los que están en una industrialización acelerada, una epidemia global masiva de obesidad emerge en niños, adolescentes y adultos".

Esta enfermedad "en algunos países ya afecta a la mitad de la población adulta y causa un aumento en las muertes provocadas por enfermedades del corazón, hipertensión, infartos y diabetes", detalla el informe internacional.

Otras consecuencias
Retraso en el crecimiento intrauterino, falta de proteínas, diabetes, osteoporosis, enfermedades cardiovasculares y cáncer son otras de las consecuencias que provoca la mala nutrición en todo el mundo, advierte el mismo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Unos 30 millones de los nacimientos mundiales por año, o sea un 23.8 por ciento del total, tienen retraso en el crecimiento intrautrerino, mientras que 149.6 millones de niños menores de cinco años sufren desnutrición por falta de proteínas.

Asimismo, 740 millones de personas se encuentran afectadas por desórdenes debido a la deficiencia de yodo; 2.8 millones de niños de menos de cinco años padecen ceguera por falta de vitamina A; y 1.480 millones de mujeres, chicos y hombres sufren anemia por falta de hierro.

En tanto, 203 millones de adultos y 21.9 millones de niños padecen obesidad, situación que se encuentra en rápido crecimiento, alerta la OMS.

De los 10.3 millones de casos de cáncer anuales, más de 3 millones, es decir alrededor de un 30 por ciento, son prevenibles con una alimentación apropiada y ejercicio, se señaló.

Por último, la OMS considera que unos 540 millones de ancianos llevan una dieta alimentaria inapropiada, que les provoca enfermedades cardio y cerebrovasculares, diabetes, osteoporosis y cáncer.